Problemas y perspectivas de China; posibles impactos en las tasas de interés de EE.UU

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Una breve nota

James A. Hanson, jhansonecon@yahoo.com / Visiting Professor William College, Center for Development Economics

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China se enfrenta a problemas de corto plazo de una potencial crisis financiera y desaceleración del crecimiento económico que puede demorar la transformación de su estrategia de crecimiento hacia uno impulsado por el gasto doméstico. A más largo plazo, el crecimiento de China podría verse frenado por el envejecimiento de la población resultante de la política del hijo único y por los costos del deterioro ambiental resultantes de su rápido crecimiento y su ubicación geográfica. La Reserva Federal de los EE UU parece capaz de mantener sus objetivos de política mone- taria, incluso si China desacelera el ritmo de sus compras de bonos norteamericanos o incluso si vende algo.

El crecimiento estimado de China para el primer trimestre de 2014 cayó a solamente 1,4%, continuando en la senda de lento crecimiento iniciada hace dos años, debido princi- palmente a un decreciente ritmo de inversión. Desde fines de enero, la tasa de cambio se ha depreciado alrededor del 3 % frente al dólar, lo que compensa en gran medida su apreciación desde agosto de 2012 hasta enero de 2014. La depreciación reciente del yuan ocurrió a pesar del continuo aumento de las reservas internacionales, que comenzó hace aproximadamente 2 años: las reservas eran 3,95 billones de dólares al cierre de marzo de 2014, en comparación con aproximadamente 3,65 billones de dólares de hace un año.

El gobierno de China enfrenta en el corto plazo, dos cues- tiones de política un tanto contradictorios:

1. La desaceleración del crecimiento en el sector financiero, al tiempo de verse obligado a hacer frente a los enormes problemas potenciales de ese sector, derivados de un exceso de préstamos a los gobiernos locales y obras de construcción –financiados con “wealth products (productos para riqueza)” ofrecidos por los bancos para eludir los límites a las tasas de depósito– así como la “banca en la sombra“.

2. Pasar de un crecimiento basado en las exportaciones a uno más dirigido al consumo interno, sin que esto vaya a provocar la disminución del crecimiento global en el país.

Hasta el momento, la política monetaria más restrictiva redujo el monto de nuevos créditos y el financiamiento agregado en casi un 20 % en comparación a un año atrás. Obviamente, es un factor importante en la desaceleración en el sector financiero, así como el más lento crecimiento de la inversión y del PIB. Pero la continuidad de la apretada política monetaria, también puede terminar ocasionando problemas de liquidez en algunos bancos – y, tal vez, obligue a su rescate más tarde. Los bancos más pequeños parecen mucho más expuestos a los “wealth products” y “banca en la sombra” que los 4 grandes bancos. La última serie de rescates bancarios en China, la cual empezó a fines de los 1990, fue costoso, pero no afectó tanto el crecimiento del país, lo que quizás refleja la confianza de los inversores en las perspectivas de China de aquél momento. Actualmente, sin embargo, el crecimiento de alrededor del 7,5 % anual de China es sustancialmente menor a la tasa superior al 10 % anual que prevaleció en la década 2002-2012.

El crecimiento más lento del PBI recién puede explicar que el gobierno haya permitido la reciente depreciación del tipo de cambio y también ser el anticipo de un freno al cambio de estrategia hacia un crecimiento basado en el consumo interno.

La consecuencia de todo esto para los EE UU, especial- mente en los bonos, es difícil de predecir. China, por supuesto, es el mayor tenedor extranjero de deuda de Estados Unidos (aunque pequeño en comparación con los tenedores internos como los de la Seguridad Social), y ha sido un demandante razonablemente estable. China y los EE UU se han involucrado mucho en una especie de “tango de la deuda” – el deseo de China de hacer grandes ventas masivas de bonos está limitado por el potencial de caída de los precios de los bonos estadounidenses (y la correspondiente caída en el valor de sus propias reservas internacionales). En el contexto actual, el rescate de un banco chino podría dar lugar a un menor ritmo de compras de bonos de Estados Unidos, o tal vez a algunas ventas. Pero la FED debería ser capaz de mantener su objetivo de política monetaria ajustando su actual programa de desmantelamiento de la compra de bonos.

El gobierno de China también se enfrenta a dos conocidos problemas más fundamentales:

  • Disminución del crecimiento de la fuerza laboral por el envejecimiento de la población resultante de la política del hijo único,
  • El aumento de los costos por el impacto ambiental negativo del boom de crecimiento económico del pasado.Ambos problemas se han desarrollado más rápidamente que en otros países, debido a los dramáticos cambios en las políticas de China y las características de su muy rápido crecimiento.

Se agrega la posibilidad de que el crecimiento de la fuerza laboral se reduzca y los costos de mano aumenten, a pesar de que un número importante de trabajadores todavía existe fuera de la economía urbana más moderna. Estos dos cambios en la mano de obra implican que China enfrentará una mayor competencia internacional en los bienes transables de las exportaciones de otros países en desarrollo que producen bienes intensivos en trabajo y, por lo tanto, el crecimiento del PIB de China dependerá más del crecimiento de la inversión de capital y el consumo internos.

Tal vez más importante aún, es que el envejecimiento de la población supondrá menor ahorro a nivel agregado (ya que un porcentaje cada vez mayor de la población se jubilará y se consumirán parte o todos sus activos acumulados) y más gastos de jubilación, como las pensiones y asistencia sanitaria, tendrán que ser soportados de una forma u otra por la población trabajadora. Aunque recientemente la política de un solo hijo se flexibilizó un poco, transcurrirá bastante tiempo antes de que este y otros cambios puedan afectar a la fuerza de trabajo de manera significativa.

Los problemas ambientales de China cada día se hacen más evidentes y plantean importantes costos para la so- ciedad. Estos problemas tendrán que ser compensados dedicando crecientes porcentajes del PIB a la asistencia sanitaria y a las inversiones que mejoren el medio ambiente en vez aumentar los bienes y servicios transables interna- cionalmente. El reciente rápido crecimiento de China y su localización geográfica parecen haberse combinado para crear problemas ambientales con gran rapidez, en compa- ración con otros países en el siglo 20. Queda por ver hasta qué punto los costos de compensar estos problemas serán un lastre para el crecimiento y el bienestar de la población en los próximos 10 años.

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